Lo primero: no improvises
Descubrir una ocupación genera urgencia, pero la primera decisión debe ser prudente. Evita enfrentamientos, anota fechas, conserva pruebas y reúne documentos antes de iniciar cualquier comunicación. Si actúas sin documentación o sin valorar el tipo de caso, puedes perder tiempo o complicar la solución.
Pasos recomendados
- Confirma el estado del inmueble sin exponerte a riesgos.
- Reúne documentos de propiedad, contrato o deuda.
- Guarda comunicaciones, fotografías o incidencias vecinales.
- Evita amenazas, cortes de suministros o entradas forzadas.
- Consulta antes de decidir si conviene denuncia, mediación o vía jurídica.
Qué información enviar en la primera consulta
Ciudad, tipo de propiedad, tiempo afectado y si hay vecinos o comunidad implicada.
Contrato, titularidad, denuncia, deuda o comunicaciones previas.
Cuándo pedir ayuda
Cuanto antes se valore el caso, más fácil suele ser evitar errores. La urgencia es mayor si hay daños, conflictos vecinales, impagos prolongados o riesgo de que la situación se consolide.
Esta información es orientativa. Cada inmueble y cada situación requiere una valoración individual.