- Tipo de ocupación y tiempo aproximado.
- Número de ocupantes conocido, si se sabe.
- Riesgos detectados: daños, amenazas, enganches o conflictos vecinales.
- Documentación de propiedad o contrato.
Evita enfrentamientos directos o actuaciones impulsivas. Lo más prudente es explicar el caso y decidir los siguientes pasos con información.